sábado, 13 de diciembre de 2008

DINÁMICO


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ALIMENTACIÓN Y EJERCICIO


Alimentación Natural y Ejercicio son compañeros inseparables en la búsqueda de un cuerpo más delgado y más sano. Los alimentos tienen un papel fundamental en cada organismo, porque de ellos dependen la formación de nuevos tejidos, la energía que el cuerpo consume, incluso cuando duerme, y el equilibrio de las funciones fisiológicas.
Una buena dieta, en la que no falten los seis componentes vitales de la alimentación, es decir, vitaminas, minerales, fibra, carbohidratos, grasas y proteínas, previene las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la obesidad y algunos tipos de cáncer.
Claro que alimentarse bien tiene sus secretos. Como primera medida, hay que evitar cualquier dieta excesivamente restrictiva y limitarse a "comer sano". Se deben evitar las frituras, las salsas, la crema y los picantes. También es importante repartir los alimentos en cuatro comidas diarias principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) y dos colaciones complementarias (a media mañana y media tarde). Se debe moderar el uso de la sal y tomar mucha agua (un litro y medio por día), elemento fundamental para el funcionamiento del organismo y la eliminación de los desechos tóxicos. El agua participa en la digestión, en la lubricación de las articulaciones, en la regulación de la temperatura corporal, y es el mejor medio de transporte de los nutrientes del cuerpo.
Una nutrición sana que nos ayude a conseguir nuestro peso ideal, además de incluir alimentos variados y en la cantidad justa, se basa en un alto consumo de hidratos de carbono complejos y fibras, que se hallan en cereales integrales y derivados (arroz, trigo, pan, galletitas, palomitas de maíz o arroz, pastas), legumbres (chícharos, lentejas, garbanzos, frijoles, habas, papas, soya), frutas y hortalizas.
Finalmente conviene ingerir una medida de aceite vegetal prensado en frío o extra virgen de dos cucharaditas de té diarias. Por su parte, la actividad física habitual es un factor indisociable en la búsqueda de la salud y el peso ideal, además de ser el complemento imprescindible de la alimentación natural. Hacer ejercicio o deporte durante 20 minutos, dos o tres veces a la semana, nos mantendrá en forma.
De modo que el ejercicio físico como parte integral
de la vida diaria es la medida más positiva
para estar sano y en forma
Como contrapartida, el sedentarismo o la inactividad no sólo atentan contra nuestra figura, sino que además constituye un grave riesgo para el organismo en todo sentido: es causa probable de enfermedades coronarias o del corazón, problemas respiratorios y pulmonares, obesidad severa o mórbida, hipertensión, colesterol y falta de creatividad mental. Esto nos demuestra hasta qué punto es importante poner al cuerpo en movimiento. Además, conviene considerar que la práctica de deportes o actividades físicas siempre acarrean más beneficios que el esfuerzo que implica llevarlos a cabo.

lunes, 1 de diciembre de 2008


MEDICINA EN LA DANZA

Sabemos muy bien de los cuidados que debemos tener tanto en la práctica de la danza y el ballet, como en el acondicionamiento nuestro cuerpo para no sufrir lesiones, ya sean provocadas por un mal movimiento, un sobre esfuerzo, cansancio muscular u otro de los causantes de lesiones.La exigencia a la que se exponen hoy en día los bailarines, a veces no es limitada ni considerada por las señales que envían sus cuerpos al momento de evitar una lesión.
Por ello mismo,en esta sección,se trata de hacerte conocer los riegos y lo cuidados que debemos tener a la hora de realizar esta actividad física que tanto amamos que es la Danza.
CONTRACTURAS MUSCULARES
En muchas ocasiones cuando tocamos un músculo que nos duele podemos sentir algunas partes más duras al tacto y sensibles a la presión. La mayoría de las veces esas son contracturas y se produce porque el músculo se contrae brusca e involuntariamente. Suele ser dolorosa, más no grave.Las contracturas más frecuentes, pero menos graves, suelen presentarse cuando se obliga a un músculo o a un grupo muscular a realizar un esfuerzo para el que no está preparado.Si se trata de personas sedentarias, puede desencadenarse una contractura al efectuar algún movimiento brusco o violento durante las labores domésticas o por muchas horas de ejercicio continuo sin preparación entre otros. Otras causas son las posiciones estáticas durante mucho tiempo, la ansiedad y el estrés.Existen dos tipos de contracturas:
aquellas que aparecen cuando se está realizando el esfuerzo
las que ocurren después de este. Las del primer tipo se deben a la acumulación de productos metabólicos en el interior del tejido muscular.Por medio de la sangre, se oxigenan y alimentan los músculos, pero además se eliminan las sustancias tóxicas resultantes. Cuando se efectúa un movimiento brusco, los vasos sanguíneos no están preparados para trabajar tan rápido y cuando se liberan los elementos tóxicos provocan al mismo tiempo dolor y contracturas.La otra forma de contractura se debe al estiramiento de las fibras musculares o a su trabajo excesivo; esto provoca lesiones en los tejidos o en las articulaciones.El tejido lesionados se repara en pocos días o en dos o tres semanas, desapareciendo el dolor. Se puede prolongar a más tiempo debido a adherencias entre los tejidos.Algunos buenos consejos son:
Aplicación de calor, electroterapia, masajes y realización de determinados ejercicios
Calentamiento previo a cualquier actividad deportiva y un enfriamiento posterior a ella.
Ejercicios de estiramiento diarios.

SALUD Y NUTRICIÓN

LA SALUD CARDIOVASCULAR Y LA CONDICIÓN FÍSICA
La inactividad prolongada y la falta de condición física están definitivamente asociadas con una mayor morbilidad cardiaca y muscular. La inactividad (también llamada sedentarismo) es un factor de riesgo independiente en todas las causas conocidas de muerte. Por ejemplo, la inactividad es tan importante como la obesidad, el tabaquismo o el colesterol alto para el desarrollo de enfermedades coronarias, hipertensión arterial, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer. De forma similar, el entrenamiento físico inadecuado peredispone a trastornos metabólicos y físicos que pueden tener repercusiones en la salud al paso de los años.
El conocimiento de los beneficios potenciales que tiene el ejercicio físico y las diversas barreras que impiden el mantenimiento de una condición física adecuada es indispensable para mantener una actitud positiva y constante, aún ante la presencia de lesiones como resultado de la danza o el entrenamiento forzado. Es de primera importancia establecer metas realistas, dictadas por la elasticidad de los músculos y la edad ósea, bajo supervisión de bailarines más experimentados, que diseñen programas de evaluación periódica del rendimiento corporal.